jueves, 8 de enero de 2026

El cuervo de las palabras

 El cuervo de las palabras 

Entre las palabras vuela el cuervo del olvido, se alimenta del silencio, del verso malherido.

Se posa en las sombras que visten mi soledad, sus alas susurran verdades sin piedad.

Apaga la luz que habita en mi alma, dejando en su vuelo una extraña calma.

Los versos se extinguen, caen como cenizas, bajo el volcán eterno que todo eterniza.

De mis manos caen promesas marchitas, como pétalos rotos de rosas malditas.

El cuervo vigila mis noches calladas, devora mis sueños, mis horas heladas.

Entre sus alas de oscuro cristal, late un destello, un amor inmortal.

Pues solo en la ruina florece mi voz, y en la noche eterna en cada verso que muere en mi piel, renace el poeta que nunca fue él.


~Renací del volcán que me consumía, y en sus cenizas, por fin, mis versos latían.~


Reflexión de Rayco Machín

"Hay momentos en los que el silencio no es paz, sino un cuervo que se alimenta de lo que no nos atrevemos a decir. Como sanitario y como escritor, he aprendido que para que nazca una voz auténtica, a veces primero debe morir el personaje que intentamos proyectar.

El 'Cuervo de las palabras' representa esa parte de nuestra psique que vigila nuestras horas heladas, que nos enfrenta a la ruina y a la soledad. Pero es precisamente en esa ruina donde ocurre el milagro. Como el paisaje de nuestra tierra canaria, que necesita del fuego y del volcán para regenerarse y mostrar su fuerza, el alma humana necesita quemar sus 'promesas marchitas' para que los versos latan de verdad.

Este escrito es una invitación a no temer a tus sombras. No huyas del cuervo; deja que se lleve lo que ya no te sirve. Porque solo cuando aceptamos que somos ceniza, estamos listos para volver a ser fuego. En cada verso que muere, renace una versión más real de nosotros mismos."




miércoles, 7 de enero de 2026

Noche de Reyes

 Noche de Reyes 

En la noche que al cielo le tiembla la brisa,

despiertan los sueños con dulce sonrisa.

La luna, curiosa, se asoma a los tejados

y escucha en silencio los pasos dorados.

Tres sombras avanzan con paso de estrella,

y la noche, al verlas, se torna más bella.

Gaspar trae un cuento escondido en su saco,

Melchor va dejando luz tras cada trasiego,

Baltasar sonríe, su voz es un sol,

pues sabe que el mundo aún cree en su rol.

En los tres, en la senda que guarda emoción,

en la noche que huele a pura ilusión, a zapatos pequeños, a grande latir, y al sueño que espera volver a existir.

Mientras tanto, en mi cuarto se enciende un latido, la infancia regresa, no se ha ido del todo.

Y vuelvo a sentir esa espera tan quieta,

el mundo dormido, la estrella completa.

La almohada guardando secretos de niño,

y el aire vibrando con tierno cariño.

Los Reyes avanzan sin prisa, sin ruido,

dejando en mi puerta un sueño cumplido:

No es oro, ni incienso, ni mirra de altar,

es algo más mío, más simple de dar.

Es fuerza, es caricia, es voz que me nombra,

es magia que enciende mi propia sombra.

Un regalo invisible que brilla al abrirlo:

la fe de creer sin tener que decirlo.

Y así, cada enero, cuando el cielo arde,

cuando el frío canta y la noche se hace tarde,

recuerdo que hay luces que nunca se apagan,

que llegan despacio, que nunca se embargan.

En la madrugada, con dedos de nieve,

susurran... La magia vive si tú la mueves.


Reflexión: Tres Hombres Buenos

En la madrugada del cinco de enero se pone en el firmamento un manto de estrellas que guía a tres hombres buenos, capaces de unir el tiempo y el espacio con un hilo dorado teñido de ilusión.

Son ellos, los tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, que vienen de Oriente tras un largo viaje; sombras etéreas que siembran esperanza a su paso dulzón. Su estela deja una reflexión muy necesaria en el mundo actual: sus ofrendas van más allá de lo material. Oro, incienso y mirra son, en realidad, Brillo, Esperanza y Empatía.

En cada niño que sueña, y en cada adulto que se permite volver a su esencia, vive la magia de una noche única. Nos recuerda la importancia de la ternura y del optimismo compartido. No busques el regalo en una caja; búscalo en la fuerza que enciende tus ganas de seguir.

~ En cada sueño que guardo en la piel, hay tres corazones siguiéndome a él. ~


Reflexión de Rayco Machín: El Vínculo de la Ilusión

"A veces, como adultos, cometemos el error de pensar que la magia tiene fecha de caducidad, que se queda guardada en el fondo de un baúl junto a los juguetes de la infancia. Pero esta colaboración con Susana Aguirrizabal me ha recordado que la Noche de Reyes no es una cita con el pasado, sino un encuentro con nuestra propia luz interior.

Como sanitario, trato a diario con la realidad más cruda, con el 'frío' que a veces congela el ánimo. Por eso, reivindicar a estos 'Tres hombres buenos' es, para mí, un acto de salud mental. Melchor, Gaspar y Baltasar no traen solo objetos; traen la capacidad de creer sin tener que decirlo.

Ese 'regalo invisible' del que hablamos en el poema es la resiliencia. Es la magia que, en lugar de ocultar nuestras sombras, las enciende para que podamos caminar a través de ellas. El oro es nuestro brillo propio, el incienso es la esperanza que eleva el espíritu y la mirra es la empatía con la que curamos nuestras heridas y las de los demás.

Este post es mi invitación a que nunca dejes de 'mover la magia'. Porque el hilo dorado que une el tiempo y el espacio no es otro que el Vínculo que creamos con nuestros sueños. Que este enero no sea solo el fin de una fiesta, sino el inicio de una fe renovada en ti mismo."




lunes, 5 de enero de 2026

Dos miradas bajo el mismo cielo

 El Relato: Dos niños, una misma noche

Había una vez, en una calle callada, dos niños pequeños, misma noche estrellada. Uno apretaba un regalo entre risas y papel; el otro miraba al suelo, soñando también. Uno tenía un juguete envuelto en color; el otro tenía silencio guardado en su corazón.

Pero la Navidad, que escucha al sentir, cruzó sus miradas y los hizo coincidir. Entonces pasó algo que no compra el dinero, ni viene en cajas, ni trae moño entero: el niño del regalo lo abrió sin pensar y partió su tesoro en dos mitades igual.

Hoy la Navidad no cabe en un lazo; cabe en un gesto, en un pequeño abrazo. El niño sin regalo sintió algo distinto: no era un juguete… era sentirse infinito. Cuando alguien te mira de verdad, el alma recibe su propia Navidad. Esa noche aprendieron que dar no empobrece, engrandece al que es.

El Deseo de la Estrella

Una estrella fugaz iluminó la mirada de dos niños que observaban el cielo oscuro desde sus ventanas. Ambos quedaron hipnotizados por su brillo dorado, invitándolos a susurrar su más preciado deseo.

—Papá, mamá —susurraron al unísono.

Dos almas inocentes: una buscando el amor de unos padres ocupados, que lo colmaban de obsequios en sustitución de un cálido abrazo; el otro, disimulando no escuchar cómo los alimentos escaseaban en su hogar, viendo a sus padres luchar por la felicidad de su pequeño.

Al día siguiente, bajo el gran árbol de la plaza, el destino los unió. Los niños cruzaron sus miradas cristalinas, cómplices de aquel deseo inesperado. Las lágrimas se deslizaban por las mejillas de los padres, golpeados por una realidad profunda: un juguete no sustituye el amor incondicional de un abrazo.

—Feliz Navidad —dijo uno, ofreciéndole al otro un pequeño peluche que llevaba consigo.

~ La verdadera Navidad es que ningún niño se sienta sin soñar. ~

Reflexión de Rayco Machín

"Como sanitario, a menudo veo que las carencias más graves no son siempre las físicas. Existe una pobreza de tiempo y de afecto que no se cura con objetos. Este relato es un recordatorio para los adultos: la mirada de un niño es un espejo de nuestra propia humanidad.

La humildad nace al saber agradecer, y la empatía al mirarse en el otro. En este 2026 que asoma, mi deseo es que no permitamos que ningún niño —ni el que tenemos en casa, ni el que vive en la calle de al lado, ni nuestro propio niño interior— se sienta solo. El mejor regalo es, y siempre será, hacer que el otro se recuerde a sí mismo a través de nuestra mirada."




viernes, 2 de enero de 2026

El año con valentía

 El año con valentía 

Si alguna noche dudas del pulso que te sostiene, recuerda; no todo se entiende, pero todo llega y te enseña a ser valiente.

Que no te apresures a ser fuerte, la ternura también es valor y hay batallas que se ganan quedándose fiel al corazón.

Que honres tu ritmo sagrado, sin compararte, sin medir, cada flor abre a su tiempo y aun así aprende a existir.

Que no calles lo que sientes, que tu verdad tenga voz, porque lo que se nombra sana y lo que se abraza es Dios.

Que si caes, caigas en ti, en tus brazos, en tu fe, nadie se pierde del todo si recuerda cómo volver a ser.

Cuando todo parezca lejos, cuando el cansancio quiera vencer, respira hondo, mira adentro... ahí sigue viva la sed.

Porque eres camino y llegada, pregunta abierta y claridad, la calma que se descubre después de la tempestad.

Que lo que venga, entonces, te encuentre fiel a tu verdad, con el alma abierta al cielo y los pasos firmes en la paz.

~Que lo que venga te encuentre en calma y luz, siendo fiel a tu verdad, siendo siempre tú.~

Reflexión de Rayco Machín

"A menudo, el mundo nos exige una fortaleza que no siempre tenemos. Como sanitario, veo a diario el cansancio de quienes intentan ser fuertes a toda costa, olvidando que la ternura también es un acto de valor.

Este escrito es una invitación a respetar tu 'ritmo sagrado'. En la salud mental, no hay cronómetros; cada uno florece cuando su alma está lista. No te compares, no te midas por el éxito ajeno. Recuerda que lo que se nombra comienza a sanar; por eso este blog existe, para darle voz a esa verdad que a veces callamos.

Si hoy te sientes lejos de tu centro, respira hondo. Eres camino y eres llegada. No importa cuántas veces caigas, si caes en ti mismo, siempre sabrás cómo volver a empezar. Quédate fiel a tu corazón, porque ese es el vínculo más poderoso que jamás podrás crear."




domingo, 28 de diciembre de 2025

Navidad en Nueva York

 Navidad en Nueva York

En Nueva York la nieve cae lenta,

como un susurro blanco sobre el ruido,

cada calle brilla y se ilumina

con luces que despiertan al olvido.

En Rockefeller arde una esperanza,

un pino que ilumina mil historias,

niños que miran alto,

buscando en cada estrella nuevas glorias.

Y en Central Park se besan los silencios,

patinan corazones sonrientes,

la ciudad guarda un ritmo tan intenso,

que late al compás de sus valientes.

Es Navidad y Nueva York respira un

canto mágico entre sus calles de cristal,

cada ventana canta y se conspira para

que el mundo crea en lo especial.

Se conmueve el corazón

de las gentes sin techo

de esta gran manzana,.

cono una gran lágrima

congelada que pende

de los carcomidos

tejados del Bronx

Se conmueve el alma

en las miradas pérdidas

de tantos latinos

con un sueño por cumplir

en el primer metro de madrugada.

Se hielan los latidos

presas del pánico a ser expulsados

entre pescadillas.

Eso esconden las luces de los árboles

eso callan los villancicos, la doble cara.

La Navidad de la opulencia

la Navidad donde tiemblan los pobres.

La doble faz de los dólares y los dolores

Bajo el cielo de una sola Ciudad

confundida.

~ Porque en la gran ciudad, bajo la nieve, hasta el más duro invierno se conmueve. ~

Reflexión de Rayco Machín

"Esta colaboración con Toni García es, quizás, uno de los espejos más reales que hemos puesto frente al lector. Nueva York en Navidad es un sueño de luces en Rockefeller, pero también es la lágrima congelada en los tejados del Bronx.

Como sanitario, no puedo evitar ver la 'doble faz' de estas fechas. Mientras unos patinan en Central Park, otros sostienen sus latidos en el primer metro de la madrugada, con el miedo y la esperanza peleando en el mismo pecho. La Navidad no es solo el brillo; es también el silencio de quienes callan sus dolores tras el ruido de los villancicos.

Este post es un recordatorio de que el vínculo más importante es el que nos une a la humanidad de quienes sufren en la sombra de la opulencia. Que el frío de la nieve nos sirva para conmovernos, pero también para despertar."




miércoles, 24 de diciembre de 2025

Navidad entre letras


 NAVIDAD ENTRE LETRAS

Feliz Navidad, compañeros de letras, que en cada palabra la amistad se completa.


Entre historias, cuentos y sueños compartidos, que el alma se encienda y los lazos sean tejidos.


Que la noche estrellada inspire nuestra pluma, y cada verso traiga paz y suma de fortuna.


Que entre risas, hojas y tinta que no miente, la magia nos abrace y el corazón se sienta presente.


Brindemos por los relatos, por la tinta y el papel, por la amistad sincera que nos une en este laurel.


Que los libros y los sueños sean nuestro festín, y la Navidad nos encuentre juntos, hasta el fin.


POST- @RAY1OMINUTOSMAS

Blog de autor de Leonardo Jiménez: RESEÑA: «Alma, Sueño, Deseo» de Rayco Machín

Blog de autor de Leonardo Jiménez: RESEÑA: «Alma, Sueño, Deseo» de Rayco Machín: Título:  Alma, Sueño, Deseo Autor: Rayco Machín Ortega Edit...