El año con valentía
Si alguna noche dudas del pulso que te sostiene, recuerda; no todo se entiende, pero todo llega y te enseña a ser valiente.
Que no te apresures a ser fuerte, la ternura también es valor y hay batallas que se ganan quedándose fiel al corazón.
Que honres tu ritmo sagrado, sin compararte, sin medir, cada flor abre a su tiempo y aun así aprende a existir.
Que no calles lo que sientes, que tu verdad tenga voz, porque lo que se nombra sana y lo que se abraza es Dios.
Que si caes, caigas en ti, en tus brazos, en tu fe, nadie se pierde del todo si recuerda cómo volver a ser.
Cuando todo parezca lejos, cuando el cansancio quiera vencer, respira hondo, mira adentro... ahí sigue viva la sed.
Porque eres camino y llegada, pregunta abierta y claridad, la calma que se descubre después de la tempestad.
Que lo que venga, entonces, te encuentre fiel a tu verdad, con el alma abierta al cielo y los pasos firmes en la paz.
~Que lo que venga te encuentre en calma y luz, siendo fiel a tu verdad, siendo siempre tú.~
Reflexión de Rayco Machín
"A menudo, el mundo nos exige una fortaleza que no siempre tenemos. Como sanitario, veo a diario el cansancio de quienes intentan ser fuertes a toda costa, olvidando que la ternura también es un acto de valor.
Este escrito es una invitación a respetar tu 'ritmo sagrado'. En la salud mental, no hay cronómetros; cada uno florece cuando su alma está lista. No te compares, no te midas por el éxito ajeno. Recuerda que lo que se nombra comienza a sanar; por eso este blog existe, para darle voz a esa verdad que a veces callamos.
Si hoy te sientes lejos de tu centro, respira hondo. Eres camino y eres llegada. No importa cuántas veces caigas, si caes en ti mismo, siempre sabrás cómo volver a empezar. Quédate fiel a tu corazón, porque ese es el vínculo más poderoso que jamás podrás crear."

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