Noche de Reyes
En la noche que al cielo le tiembla la brisa,
despiertan los sueños con dulce sonrisa.
La luna, curiosa, se asoma a los tejados
y escucha en silencio los pasos dorados.
Tres sombras avanzan con paso de estrella,
y la noche, al verlas, se torna más bella.
Gaspar trae un cuento escondido en su saco,
Melchor va dejando luz tras cada trasiego,
Baltasar sonríe, su voz es un sol,
pues sabe que el mundo aún cree en su rol.
En los tres, en la senda que guarda emoción,
en la noche que huele a pura ilusión, a zapatos pequeños, a grande latir, y al sueño que espera volver a existir.
Mientras tanto, en mi cuarto se enciende un latido, la infancia regresa, no se ha ido del todo.
Y vuelvo a sentir esa espera tan quieta,
el mundo dormido, la estrella completa.
La almohada guardando secretos de niño,
y el aire vibrando con tierno cariño.
Los Reyes avanzan sin prisa, sin ruido,
dejando en mi puerta un sueño cumplido:
No es oro, ni incienso, ni mirra de altar,
es algo más mío, más simple de dar.
Es fuerza, es caricia, es voz que me nombra,
es magia que enciende mi propia sombra.
Un regalo invisible que brilla al abrirlo:
la fe de creer sin tener que decirlo.
Y así, cada enero, cuando el cielo arde,
cuando el frío canta y la noche se hace tarde,
recuerdo que hay luces que nunca se apagan,
que llegan despacio, que nunca se embargan.
En la madrugada, con dedos de nieve,
susurran... La magia vive si tú la mueves.
Reflexión: Tres Hombres Buenos
En la madrugada del cinco de enero se pone en el firmamento un manto de estrellas que guía a tres hombres buenos, capaces de unir el tiempo y el espacio con un hilo dorado teñido de ilusión.
Son ellos, los tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, que vienen de Oriente tras un largo viaje; sombras etéreas que siembran esperanza a su paso dulzón. Su estela deja una reflexión muy necesaria en el mundo actual: sus ofrendas van más allá de lo material. Oro, incienso y mirra son, en realidad, Brillo, Esperanza y Empatía.
En cada niño que sueña, y en cada adulto que se permite volver a su esencia, vive la magia de una noche única. Nos recuerda la importancia de la ternura y del optimismo compartido. No busques el regalo en una caja; búscalo en la fuerza que enciende tus ganas de seguir.
~ En cada sueño que guardo en la piel, hay tres corazones siguiéndome a él. ~
Reflexión de Rayco Machín: El Vínculo de la Ilusión
"A veces, como adultos, cometemos el error de pensar que la magia tiene fecha de caducidad, que se queda guardada en el fondo de un baúl junto a los juguetes de la infancia. Pero esta colaboración con Susana Aguirrizabal me ha recordado que la Noche de Reyes no es una cita con el pasado, sino un encuentro con nuestra propia luz interior.
Como sanitario, trato a diario con la realidad más cruda, con el 'frío' que a veces congela el ánimo. Por eso, reivindicar a estos 'Tres hombres buenos' es, para mí, un acto de salud mental. Melchor, Gaspar y Baltasar no traen solo objetos; traen la capacidad de creer sin tener que decirlo.
Ese 'regalo invisible' del que hablamos en el poema es la resiliencia. Es la magia que, en lugar de ocultar nuestras sombras, las enciende para que podamos caminar a través de ellas. El oro es nuestro brillo propio, el incienso es la esperanza que eleva el espíritu y la mirra es la empatía con la que curamos nuestras heridas y las de los demás.
Este post es mi invitación a que nunca dejes de 'mover la magia'. Porque el hilo dorado que une el tiempo y el espacio no es otro que el Vínculo que creamos con nuestros sueños. Que este enero no sea solo el fin de una fiesta, sino el inicio de una fe renovada en ti mismo."

Que todo lo que desees se cumpla, Gracias por darnos esa alegría en las fiestas navideñas, que tú camino te dé alegrías y futuro, suerte poeta.!!😘 bueno, suerte también futuro escritor.!!😍
ResponderEliminarMuchas gracias por tus palabras compañera ☺️
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